Cartomancia, astrología y demás artes adivinatorias sobre la economía post coronavirus para mi amigo Jorge

Termómetro Económico Su herramienta Económica, Gerencial, Financiera y de Negocios Cartomancia, astrología y demás artes adivinatorias sobre la economía post coronavirus.

Por: David Mendoza

Para mi amigo Jorge Mi amigo Jorge al igual que otros tantos, me han estado reenviando textos contentivos de análisis sobre la economía post coronavirus.

Muchos de estos análisis además de audaces y fantasiosos en algunos casos, parecen manifestaciones de deseo de sus autores más que esfuerzos predictivos basados en alguna lógica relativamente coherente y sencilla. Muchos predicen como si de una persona con poderes extrasensoriales se tratara el fin del capitalismo, el final de la hegemonía estadounidense, el cambio del hombre al colectivismo y a formas nuevas de estructuración social, política y económica, la venganza de la madre tierra por tanto daño infringido debido nuestros modelos productivos, el fin de las monedas Fiat (el dólar), el derrumbe de la institucionalidad de Bretton Woods, la revolución espiritual de la humanidad y pare uno de contar.

La situación que conocemos como “pandemia por el coronavirus” no vino sola (no es del interés de este análisis abordar el origen del virus ni las intensiones detrás de eso si las hubiera), se encontró en el camino a tres buenas amigas: la primera es la desaceleración de la economía china, la segunda, la puja por el mercado petrolero protagonizada por Rusia y Arabia Saudita (tumbando los precios del petróleo) y la tercera, la fortaleza del dólar norteamericano. Y las cuatro (no una de ellas) se colaron a la fiesta y se la agarraron para ellas solas. Fiesta donde nos pusimos el traje de los nacionalismos y dejamos en el closet el de constructores de la “sociedad abierta”.

La pregunta entonces se traduce en ¿Cómo recuperar la normalidad una vez logremos correr a la primera de ellas (la pandemia por coronavirus) de la fiesta de los nacionalismos? Aunque usted no lo crea, y aquí reto a los más escépticos, el estadista más grande de nuestro tiempo, el presi del Psuv ya inició gestiones para resolver la situación.

Él habló “con Putin para buscar una manera de estabilizar los precios del petróleo” y así dar una base sólida a la recuperación económica del planeta. Aunque usted no lo crea y se atolondre, el de “El Valle” está no sólo buscando salidas, sino operando en la situación post crisis en medio de las presiones que sobre su cabeza (literalmente) se ciernen. Yo “pobre mortal” no soy operario ni tengo poderes extrasensoriales (pero tengo mi cabeza tranquila), por lo cual debo guiarme por mi sentido común, y quizá algunas herramientas teóricas que me ayuden a desenmarañar el asunto para Jorge.

En primer lugar, el capitalismo no tiene su final ni siquiera cerca. Soy de los que creen que la propiedad privada no es una idea que pueda tener un final. Por otra parte, las economías más grandes del planeta por lejos (la china y la estadounidense) se basan en modelos de producción capitalista – corporativos. La verdad es que la aportación productiva mundial de los modelos colectivistas es marginal. Hoy día, el esquema productivo capitalista – corporativo es el más eficiente y el único que garantiza los niveles de producción necesarios para atender a la población del mundo, asunto ya advertido por Trotsky, para quienes gustan de leer sólo autores críticos al capitalismo, en su obra “la revolución traicionada” publicada en 1937 (el factor de las telecomunicaciones sin embargo, ha globalizado parcialmente el trabajo. Por tanto, el área de servicios, sea quizá el que pueda escapar del modelo corporativo.

Hoy una pequeña empresa de servicios puede globalizarse sin muchos problemas). Entonces, parece insólito pensar que el mundo pueda prescindir de las monedas Fiat (las soportadas por bancos centrales, y del dólar en particular) por el momento. Lo que sí se ve venir es una devaluación del dólar por encima del 35 o 40 por ciento en los próximos años (así lo estiman diferentes analistas) para reactivar las economías de occidente y en particular la propia. Este es el resultado de que nos hayamos vestido de “nacionalistas”: una devaluación de este tipo va a impactar negativamente a la economía china que tiene en USA a su mayor cliente.

Pudiéramos estar a las puertas de una guerra cambiaria entre China y USA. La fortaleza del dólar estadounidense da margen para tal maniobra, mientras que habría que ver hasta dónde está dispuesto el gobierno chino a sacrificar el poco bienestar que tiene la cuarta economía más desigual del planeta. Por otra parte, tal magnitud de devaluación va a presionar la subida del oro en primera instancia (los inversionistas se refugiarán en el valor del oro para preservar sus activos monetarios).

En una segunda instancia, los inversionistas presionarían una subida del valor accionario y de los índices bursátiles por la expectativa de una recuperación económica de USA; volviendo el valor del oro a sus niveles regulares y presionando una subida del precio del petróleo, mientras no se produzca tal guerra cambiaria. Esta devaluación significará para USA un sacrificio inmenso en su “American way life”.

La mala noticia para nuestro paladín de la geopolítica mundial, para el de “El Valle”, es que la recuperación económica del mundo, pasa por mantener precios bajos del crudo. La buena, es que el oro tendrá un pico en el precio por un tiempo, así que ¡a seguir acabando con el Amazonas! Que la revolución bien lo vale. El mercado de las criptomonedas experimentará algún crecimiento pero seguirá siendo marginal, aún cuando sobren las fantasías de cuanto cripto – improvisador existe en el planeta.

Por otra parte, la recuperación económica de occidente necesitará fondos de los organismos multilaterales hijos de Bretton Woods. Es así, que en lugar de desaparecer, ha quedado demostrada su gran necesidad. En todo caso, no estarían mal algunas reformas que le den mayor fluidez a los recursos financieros y menor concentración en su asignación. Deben reiniciarse las transferencias norte – sur.

Hay que evaluar los diferentes modelos y propuestas que existen para no alimentar a los gobiernos despóticos y/o corruptos de recursos para mantener su tiranía y su mala administración y a los pueblos de “deudas odiosas”. En cuanto a América Latina, es evidente la necesidad que tendrá USA de recuperar su influencia y acceso en la zona para poder asegurar los recursos naturales necesarios para la reactivación económica. Esto avizora un endurecimiento de las políticas hacia aquellos gobiernos hostiles con sus políticas y una limitación drástica de las inversiones chinas y rusas en la zona, siendo que ambos países han acrecentado su inversión y su influencia en el continente.

No quiero despedirme de Jorge sin recordarle la necesidad que tiene el mundo de salidas concertadas y de la construcción de una sociedad abierta más responsable. Necesitamos atender los problemas globales con un enfoque global y participativo. Debemos entender que la atención local de estos problemas limita su resultado. Los problemas no se distribuyen en impacto y alcance de manera directamente proporcional a los recursos.

En fin, los acontecimientos van a mantener la tendencia que traían. Sólo se acelerarán algunos y se demorarán otros. Para que cambie la línea de acontecimientos, es necesario que cambie el marco de acción. Esto es, volver a los esfuerzos por construir una sociedad abierta. Por último, sobre la revolución espiritual de la humanidad, ojalá. Pero la humanidad (nosotros) somos más o menos los mismos desde hace miles de años. Y no creo que seamos tan malos, más bien un poco desorientados.

Puedes comunicarte conmigo a través del correo electrónico: latribuhy@Gmail.com

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